Muy temprano, a las siete de la mañana, abre este parque nacional que diariamente visitan muchos turistas. Es conveniente acudir a esa hora para poder disfrutar de unos paisajes increíbles, donde el azul turquesa y el color esmeralda de los lagos se van turnando. Los colores van cambiando a lo largo del recorrido y del momento del día y la luz del sol. El recorrido es de unos ocho kilómetros, pero hay posibilidad de realizar algo del trayecto en unos barcos en uno de los lagos principales y de unos trenecitos que conectan las dos entradas y que facilitan una vuelta cómoda y rápida tras un gran esfuerzo. Merece la pena. Mirad y comprobad si no es así...














No hay comentarios:
Publicar un comentario